Nuestra tur bulenta calma
El carácter pacífico de Colombia resultó comparable con Angola, Costa de Marfil, Líbano, Pakistán, Nigeria, Rusia, Israel, Sudán y e Irak, los 10 países más turbulentos del planeta Tierra.
Este honor se lo debemos a los niveles de violencia y la influencia del crimen organizado en la vida social del país.
Entre 121 países estudiados, del más tranquilo al más turbulento, Colombia ocupó el honroso puesto 116.
Y turbulencia significa inestabilidad, nerviosismo, reglas de juego en tensión. En resumen, un lugar no fiable.
Es igualmente riesgoso invertir en Colombia que hacerlo en Irak, si ponemos uno al lado del otro el Índice Global de Tranquilidad adjudicado a cada país. Indicador que reveló la Unidad de Inteligencia del semanario británico The Economist.
En el estudio, los niveles de ingresos y de educación resultan cruciales a la hora de construir un ambiente pacífico en un país.
Los 10 primeros países en la lista de los que lo han logrado, son: Noruega, Nueva Zelanda, Dinamarca, Irlanda, Japón, Finlandia, Suecia, Canadá, Portugal y Austria.
Francamente, cuando uno lee estos informes queda con un raro sentimiento de que no se dijo toda la verdad. No por defecto en la metodología del estudio, sino porque hay algo que escapa a esa medición.
Como si la vida se reservara un espacio para demostrar que ella es posible, aún en el peor de los escenarios. Si se le pregunta a un colombiano por lo turbulenta que pueda ser su existencia, minimizará el adjetivo.
“Sí, en Colombia hay guerrilla y narcotraficantes, pero como que andan por allá en el monte y no se ven. Es un hermoso país este donde vivo. Me preocupan más los raponeros, los apartamenteros y atracadores”.
Claro que Panamá y Paraguay son menos turbulentos que Colombia.
Pero me parece que es más fácil que un inversionista ponga varios millones de dólares en Colombia, que en Irak. Me refiero a inversiones distintas al armamento, las municiones y elementos bélicos como radares y agencias de inteligencia.
Creo que es más fácil que un inversionista incursione en el turismo, la construcción y el comercio al detal en Colombia, que en Rusia. Pero ésta es también una percepción, como la de que Colombia, para el colombiano, no es turbulenta.
Hugo Chávez, Democracia y RCTV
Radio Caracas Televisión empezó transmisiones el 13 de noviembre de 1953. Fue el primer canal de televisión en transmitir en vivo, tanto nacional como internacionalmente, y el primero en tener color en Venezuela. Hoy, después de 54 años al aire, le será cancelada la concesión.
Objetivamente, dentro de las reglas del juego, es viable que esto ocurra. El Gobierno tiene la autonomía suficiente para decidir autorizaciones, o negarlas. Pero creo que hay algo más que este legalismo.
Radio Caracas Televisión, RCTV, nació como una estación de radio que también incursionó en el negocio de la televisión. Esto es natural, si se considera que se trata de una empresa en expansión, dentro del mismo rubro de las telecomunicaciones.
Casos idénticos, en Colombia, son los de RCN y Caracol, que siendo originalmente radiodifusoras, decidieron incursionar en la televisión, primero con programadoras (o Productoras), y después con canales.
En ambos casos, programadoras o canales, se requiere un equipamiento y un grupo humano que haga posible producir espacios que cumplan con un requisito ineludible: que sean comercializables.
Se planea que las ganancias se reinvierten, para fortalecer la empresa productora y crecer, producir más y mejores espacios con más y mejores equipos, y ganar más.
De modo que hacer televisión y mantenerse en el rubro obliga a: en primer lugar, mejorar cada vez más los equipos, y en segundo lugar, planificar a largo plazo.
Ambas situaciones exigen invertir. No es un negocio que se monte un día para vender algo, y al día siguiente se desmonte.
Esta fue la razón que adujeron Caracol y RCN cuando quisieron pasar de programadoras a obtener una licencia de canal, y pidieron tiempos más amplios de concesión, a fin de poder realizar las inversiones necesarias, pero al mismo poder sacar las utilidades necesarias.
Es decir, es un negocio que necesita más tiempo que otros para desarrollarse y madurar. Es un negocio estratégico. Es, con el correr de los años, el tipo de empresas que se hacen a tecnologías y se renuevan, poniendo la mirada, nuevamente, en un futuro de largo plazo.
El otro aspecto del negocio es que se trata, como en el transporte, de empresas privadas que prestan un servicio público, y quedan, entonces, al escrutinio del Estado, el cual se supone que estará presto a velar por el bien general.
Para el pueblo, es bueno que haya más canales, más programas para ver, más puntos de vista para evaluar, más entretención. Es decir, más libertad de expresión.
Y justamente, nada de lo anterior debe conculcar el Estado:
–Ni el desarrollo de la empresa privada
–Ni la mayor oferta informativa
–Ni la libertad de expresión
El Estado debe velar por el mayor bienestar del pueblo, que incluye la libertad de empresa, la libertad de información, la libertad de expresión.
Objetivamente, el Estado de Venezuela puede negar la revalidación de la licencia de emisión de RCTV. Esto es legal. Esto forma parte de las reglas de juego.







